Compass

 
Certainty is a spectre…
 
Certainty is a diagram that mocks the beauty of chaos,
an anchor in mid air, a stab on the back of the Water Dragon.
 Certainty is a hammer that levels all who think it’s real,
a beacon of fear, the Herald of Dispair.
 Certainty is the cradle of self-victimization,
a fortress of pillows full of feathers with thorns.
 Certainty is the mask of infallible quality,
the cloth of inhumanity, the catalyst of sterility.
 
Certainty is not the map, it’s the labyrinth…
 
Certainty is the ink that stained the fields of possibility with black strokes,
taming the inner compass, the wild horse that is our heart.
 Certainty is the blade that severed our wings;
wings we were born with to soar through the sky, the limitless blue.
 Certainty is the chain that brought us to our knees
to beg for what is already ours, the choice to be free.

Piedras y Molinos

 
La voz de una roca,
palabras de tierra,
relojes de viento,
molinos y piedras.
 
Piedras que cantan,
rumores del agua,
evidencia del riesgo,
angel y fantasma.
 
Si hay algo sublime, si hay dolor que vale,
si las piedras hablan, hablan mil verdades.
 
La voz de un anciano,
palabras del tiempo,
que abrazan tus sueños,
cuando estas despierto.
 
Pueblos que cantan,
rumores de anhelo,
los  cinco elementos,
tormenta y silencio. 
 
Si la sangre corre, corre por que vale, 
si los pueblos hablan, sangran sus verdades.
 
Si hay algo escondido, si callan los muertos,
si las piedras hablan, hablando  están los sueños.

Elipsis…

 

Te vas, una vez más, te vas.

Uno más de tus pasos y absurdamente,

el espacio se torna un abismo más infinito

entre tu y yo.

 

Te vas, por que eres el viento, te vas.

Uno más de tus viajes y amargamente,

mi adiós se torna un silencio mas infinito

entre tu y yo.

 

Te vas, cierro mis ojos, no estas.

Uno mas de mis lamentos y simplemente,

lágrima se torna un anhelo infinito

eres mi canción.

 

Te vas, también como el viento, volarás.

Océano, sierra, desierto, y finalmente

ausencia se torna un reencuentro infinito

solos tu y yo.

 

Por que tu camino es el mío, el abismo, el silencio,

el anhelo tuyo es el mío, solos tu y yo…

¿Letra para canción? (Possible song?)

Para Pacha Mama:
 
¿Cuantos gritos de Gloria nos bautizaron?
¿Cuantas manos unidas nos levantaron?
¿Cuantas almas de lluvia se incineraron
y abrazaron la tierra para un futuro poder germinar?
 
Y después decidimos, cambiar tierra por fuego
y un puñado de vida por uno de oro y un miedo mortal.
Y después nos perdimos por caudales de asfalto
desangrando los campos, tiñendo las aguas de un negro fatal.
 
Y la Tierra nos da, nos da
su alma, su vida, y su paz.
Y el viento nos da, nos da
su sabiduría ancestral.
 
Y el tiempo se va, y los soles se van;
se van y no regresan, los rios de vida no vuelven jamás.
 
¿Cuantas selvas muriendo en manos del brutal progreso?
¿Cuanto hombre dormido, de sus debilidades preso?
¿Cuanto cielo manchado a causa del fiero oro negro?
¿Cuantas genenraciones esclavas de espectros de la vanidad?
 
Y ya nunca escuchamos las palabras de un árbol,
y cambiamos la vida por fríos momentos en la soledad.
 
Y la Tierra nos da, nos da
su alma, su vida, y su paz.
Y el viento nos da, nos da
su sabiduría ancestral.
 
Y el tiempo se va, y los soles se van;
se van y no regresan, los rios de vida no vuelven jamás.

Espejo

Insomnio, con su máscara de causa y consecuencia, artesano de mi camino atravez del laberinto de mis sueños, senderos que entiendo solo porque aprendí que amo el azar; pasadijos indomables hacia un final siempre nuevo con olor familiar: una vez mas, mi espejo y yo.

El mismo espejo, la amalgama mate que rechaza las ranuras de mi rostro, mas invita el lenguaje de mi alma; papiro virgen que me enseño todos los vocablos que siempre supe y nunca escuche; testigo mudo de noches interminables y versos que buscan otros versos nuevos, versos siempre en mi.

Hoy mi mirada vuelve a tu blanco lomo, y la deuda que terminé de saldar con el mundo, o la parte de mi que es el mundo, revela un saldo eternamente latente, al igual que aquella linea que disfrace de silencio para que no gritara mi nombre: la deuda conmigo mismo.

Hoy, sin la soga de la arrogancia cuyos truncos abrazaban mi cuello, me tropiezo con la quizas no merecida suerte de andar sin el peso del remordimiento.

Como arrepentirme si entregue la vida, como si fuera mia? Si escribí pasajes dictados por una voz que imaginaba ajena, aunque momentáneamente mía, para entregarle a las luciérnagas mi torpe canto…

Más todos pagamos el precio de elegir un sendero: hoy yo pago con el anunciado ocaso de mi inocencia, el fin del principio; cual principe que sirviese de capullo que susurra un rey…